Benzema

La temporada pasada, Karim promedió 2,6 remates, y la anterior, 3,3. La 2014/2015 hizo 2,25 por partido y la anterior, 2,3. Cifras que oscilan desde su fichaje por el Real Madrid, pero siempre manteniéndose por encima del registro de 1,93 de este curso. Llegados a este punto entra un factor de confianza que está pareciendo decisivo en el innegable bajón del galo, que ya recibió un cambio de mensaje proveniente de Zidane, siempre proteccionista, cuando en la previa al encuentro ante el Málaga dejó caer un “tiene que marcar”, quizás más enfocado a que buscase más finalizaciones y no a echar en cara el poco acierto en las que ha buscado. Comprar Camisetas de Futbol Baratas Para Hombre, Mujer y Niños de todos los clubs y Selecciones Nacionales
La pregunta es si, tan evidentes como son los malos números del delantero francés, ¿por qué a Zidane le cuesta tanto prescindir de él? El problema del remate, si fuese la única preocupación del técnico blanco, sería “muy fácil” de resolver. En la plantilla cuenta con dos de las mejores zurdas del mundo para disparar a portería, y es casi incuestionable que si Bale o Asensio fueran los que golpeasen a puerta cuando lo hace el francés, mejorarían de largo los números de Karim. Sin embargo, Zidane insiste con él en los partidos clave, y cuando no lo ha hecho, como esa vuelta ante la Juventus de Turín en el Bernabéu, al equipo le ha costado más mantener el control de la situación.
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La explicación es que Zidane está atado a la figura de Benzema, y es así por un tema de perfil exclusivo dentro de la plantilla. Además, las características del nueve blanco hacen que esas virtudes sean más necesarias en la Champions League, donde el caos es más reinante y, por lo general, los rivales y más en fases avanzadas, juegan de tú a tú. El técnico blanco, de hecho, ha encontrado en el plan Lucas – Asensio una fantástica variante tanto para atacar defensas cerradas, como para cambiar un partido, como para defender mejor los espacios en campo propio. Sin embargo es difícil encontrar la fórmula para que Casemiro e Isco, dos presencias individuales ganadoras en la Copa de Europa, ofrezcan además un control colectivo sin estar Benzema.
Hablando de la Champions, Benzema es el futbolista del Real Madrid que mejor junta al equipo en un partido de transiciones. En esta Copa de Europa, la gran prueba estuvo en el Parque de los Príncipes. Todo nace de un tipo de movilidad muy particular. Isco y Asensio son jugadores de balón, pero su forma de pedir el cuero es muy intervencionista si hablamos de los espacios. Sobre todo en el caso del malagueño, su primera intención será acercarse al esférico para dirigir la acción. En el caso de Benzema, en esas situaciones de espacios abiertos, domina un registro diferente. Él hace un movimiento más largo hacia ambas bandas, sujeta la pelota, y hace que el equipo se junte más arriba. Al final no deja de ser un delantero, y sus desmarques sin balón son más largos, a pesar de que su gestión del cuero sea la de un centrocampista.